AJUSTE HEXAGONAL: SELECCION DE NODOS A PROCESAR
Al intentar aplicar el algoritmo de ajuste hexagonal tras una primera etapa de estimación, existen dos posibilidades extremas: no procesar ninguno de los nodos, o procesarlos todos. Obviando la primera de ellas, porque equivaldría a no aplicar el proceso, la segunda representa aplicar el método uno por uno a todos los nodos de la malla; aunque parece el camino a seguir, se comentarán las razones que conducen a efectuar una selección previa de los nodos.

El procedimiento de trabajo mediante hexágonos permite realizar una primera compensación, sin tener que aplicar el proceso iterativo. Se puede reconstruir la imagen en proceso, y gracias a los hexágonos conocer el error de predicción para el interior de cada uno de ellos. Por tanto, la primera idea que se ha adoptado es la de no procesar todos aquellos hexágonos cuyo error de predicción sea nulo. Es el caso de los situados sobre el fondo estático, como se ve en el hexágono A de la figura.
Selección de hexágonos a procesar.
Podría irse más lejos y calcularse el error de predicción para cada uno de los triángulos individuales de un hexágono. Puede encontrarse así un hexágono cuyo centro esté situado sobre una zona en movimiento, y que presente error en la reconstrucción de sus seis triángulos. Es el ejemplo C de la figura, y en este caso ese hexágono debe ser sometido a los pasos para su refinamiento, si cumple las condiciones que se establecieron anteriormente.

Pero existe una tercera posibilidad, que merece una especial atención: es el caso de los hexágonos cuyo centro está situado sobre una región estática, pero que con alguno de sus triángulos solapa una parte de una o más regiones en movimiento; es el caso del hexágono B de la figura. El vector de movimiento del nodo en el que está centrado el hexágono es nulo, y se estima correctamente. Pero al realizar la reconstrucción para el interior del hexágono, se comprueba que el error que se obtiene para los triángulos situados íntegramente sobre la zona estática es nulo, pero para los demás es no nulo. Este problema se deriva de la conectividad global de la malla, que hace que los triángulos situados sobre regiones con un movimiento significativamente distinto se deformen. La pregunta que surge es si debe procesarse ese nodo, cuando se sabe que la estimación es correcta.

En caso de habilitarse el proceso de nodos en la situación anterior, el algoritmo de ajuste hexagonal actuaría tratando de mejorar la calidad objetiva, pues eso es lo que ofrece el uso del error cuadrático medio como medida. En tal caso detectaría el error existente en los triángulos situados entre regiones con movimiento de distinta característica (por ejemplo el fondo y un móvil en primer plano), y trataría de reducirlo mediante el refinamiento de los vectores de movimiento. Eso puede producir una mejora global de la calidad objetiva para el interior del hexágono, pero a costa de introducir error en aquellos triángulos que antes no lo presentaban. En el capítulo de resultados se mostrarán ejemplos de cómo afecta a la calidad objetiva y sobre todo a la subjetiva el hecho de procesar o no estos nodos. Sin embargo puede adelantarse que en el caso de un objeto en movimiento situado sobre un fondo cuyos valores de intensidad sean lo suficientemente homogéneos, sí se obtiene un importante beneficio al procesar este tipo de nodos: al ser el fondo homogéneo el observador no detecta alteración en la zona de los triángulos que corresponden al fondo estático, pero a cambio se aminora la deformación que sufre el objeto móvil, lo que resulta bastante positivo para la calidad subjetiva.